Nada se sacaría con proponer objetivos si no tenemos forma de evaluarlos a medida que se realizan esfuerzos y se invierten recursos para lograrlos. Por esto, es necesario disponer de indicadores para ir evaluando el desempeño del trabajo. Piense usted en la utilidad del panel de control de un automóvil que dispone de un indicador de velocidad para ir evaluando nuestro desplazamiento y ajustarnos a la norma de tránsito (Objetivo). O considere los indicadores que miden nuestros signos vitales, como la temperatura corporal o la presión sanguínea, que nos revelan el estado de salud (Objetivo).