El Cuadro de Mando Integral (CMI) es un sistema que permite que la misión y las estrategias de cualquier organización se transformen en acción concreta, realizable y medible. El sistema proporciona retroalimentación del desempeño de los procesos estratégicos como de sus resultados o impacto en clientes generando información para la mejora continua. Cuando el sistema se instala eficazmente la gestión y el planeamiento estratégico dejan de ser un mero ejercicio académico para transformarse en un nervio central de la organización.

El Cuadro de Mando no solo es una herramienta de medición y control. Es también un medio de comunicación hacia todo el personal para que conozcan de qué modo, desde sus funciones específicas, contribuyen al logro de los Objetivos institucionales, es una forma de bajar la misión a las responsabilidades de todos sus colaboradores, mejora la capacidad de análisis de los resultados e integra información de todas sus actividades.

Cuando el Cuadro de Mando se aplica a una organización pública, tal como un Ministerio, el Ejército o un Servicio especializado del gobierno, el sistema debe considerar la naturaleza orientadora de la misión propia de las organizaciones públicas en que los resultados deseados deben centrarse en el suministro de servicios eficaces y de calidad a costos adecuados para los ciudadanos o miembros, a diferencia de los propósitos de desarrollo, beneficios y competitividad propios de las organizaciones privadas, donde originalmente se aplicó.