Diagrama de Flujo del Proceso de Gestión de Riesgos
Al evaluar el nivel de riesgo se debe establecer la cantidad de riesgo, desde un punto de vista amplio, que una organización está dispuesta o desea aceptar en la búsqueda de la misión/visión de la entidad o la cantidad y tipo de riesgo que una organización desea retener o perseguir Este concepto también se conoce como “apetito de riesgo”. Es decir, cuanto riesgo se puede aceptar para dar cumplimiento a su misión institucional, objetivos estratégicos y a la necesidad de entregar un servicio de calidad, agregando valor a los usuarios, beneficiarios o a la comunidad toda. El apetito de riesgo debe ser revisado por la Dirección por lo menos una vez al año, junto con la estrategia de la organización y los procesos de planificación.
También hay que considerar el concepto de “Tolerancia al Riesgo”, que considera cuánta variación puede aceptarse en el cumplimiento de los objetivos y la atención a los ciudadanos. Dicho de otra forma, la tolerancia al riesgo es la cantidad máxima de un riesgo que una organización pública está dispuesta a aceptar para lograr sus objetivos.
Otro concepto importante que se debe considerar al definir los criterios, es la “Capacidad de Riesgo”, que hace referencia a la cantidad y tipo de riesgo máximo que una organización pública es capaz de soportar en la persecución de sus objetivos.