Resumen del Capítulo III

En este Capítulo se revisan aspectos psicológicos de la comunicación, especialmente el darnos cuenta que las emociones preceden y determinan la totalidad de nuestros actos y decisiones y los supuestos que condicionan la eficacia de la comunicación.

Especialmente es relevante darnos cuenta de las emociones que estamos experimentando (autoconocimiento emocional) al mismo tiempo que sabemos cómo encauzarlas en una forma que no se quiebre la comunicación (autorregulación).

Pero no solo es importante reconocer y dominar nuestras emociones sino también reconocerlas en el otro de modo que podamos identificar las necesidades y deseos de los otros, permitiendo relaciones más efectivas. Esto es lo que se denomina empatía.

Otra habilidad social que refuerza la capacidad de comunicarse de modo efectivo es expresar sentimientos y opiniones personales en forma respetuosa y genuina sin por ello desmerecer u ofender a los demás. Esta capacidad de relación social se denomina asertividad, y se encuentra entre la agresividad (no respetar a los demás) o la pasividad (no respetarnos a nosotros mismos) con que nos comunicamos con los demás.