¿Para qué “medir”?
• Impulsar la eficiencia, eficacia y productividad de las actividades en cada una de las áreas de gestión.
• Disponer de una herramienta de información para determinar qué tan bien se están logrando los objetivos propuestos.
• Identificar oportunidades de mejoramiento en actividades que por su comportamiento se requiere reforzar o reorientar esfuerzos.
• Motivar a los miembros del equipo para alcanzar metas retadoras y generar un proceso de mejoramiento continuo que haga que su proceso sea líder.