El tiempo no es posible ahorrarlo, o recuperarlo. Lo que podemos hacer es tener una mejor interpretación de qué y cómo vamos a lograr lo que nos hemos propuesto y hacerlo con la oportunidad que agrega valor.
“Perdemos el tiempo”, cuando hemos tomado decisiones que no van en la “línea” de lo que queríamos lograr. O tal vez no sabíamos “qué” era eso que queríamos lograr.
Una preparación previa, una mirada profunda y reflexiva, hace que muchos piensen que están “perdiendo el tiempo” y que la acción o actividad es la manera de “hacer bien las cosas”.
Vamos a hablar a continuación de algunas distinciones que nos permitan comenzar a comprender el valor de adquirir la capacidad de gestionar positivamente el tiempo. Para ello nos vamos a basar en los enfoques y principios desarrollados por S. Covey, que son básicos en administración del tiempo