Mientras que se admite que hay pocas leyes que gobiernan los resultados de la administración que sean inmutables absolutamente, algunos autores argumentan de la forma persuasiva que un principio bien fundado predice lo que probablemente sucederá en cualquiera "situación dada". Es un "medio de aprovechar la experiencia acumulada del pasado".

El diccionario de la Real Academia Española define un principio como "una verdad fundamental, una ley o doctrina básica y fundamental, una regla de acción asentada, una ley que gobierna la conducta." Una simplificación más efectiva de esta definición puede ser que un principio es “ una generalización que tiene aplicación casi universal." Analicemos algunos de estos principios:

a) La "Ley de Desorden" de Douglas:
"Los papeles propenden a acumularse para llenar toda superficie disponible para retenerlos."'

b) Dos principios en uno
A menudo una persona vuelve a redactar un principio con unos cambios de énfasis y le lo da un nombre nuevo. Compare por ejemplo el "Principio de Ocupación, “Cuanto más gente trabajan en una organización, más trabajo encontrarán que hacer," con la ley de Parkinson que dice que "El trabajo aumenta para llenar el tiempo disponible para su cumplimiento."