Recientemente, los investigadores plantearon, que los factores de estrés desafiantes —aquellos asociados con la carga de trabajo, la presión para terminar las tareas y las presiones de tiempo — operan de modo muy diferente a los factores de estrés obstructores — los que impiden que el individuo logre sus metas (por ejemplo, papeleo burocrático, políticas de la oficina o confusión sobre las responsabilidades en el trabajo). Aunque la investigación al respecto aún es incipiente, las primeras evidencias sugieren que los factores de estrés desafiantes producen menos, tensión que los obstructores.

Los investigadores han tratado de aclarar las condiciones en que se presenta cada tipo de estrés. Parece que los empleados que exhiben un mayor compromiso afectivo con su organización pueden convertir el estrés psicológico en una mayor concentración y en mejores servicios, mientras que el desempeño de los empleados con un bajo nivel de compromiso se deteriora en situaciones de estrés. Además, cuando y el estrés desafiante aumenta, los individuos que reciben un gran apoyo de la organización presentan un mejor desempeño basado en el rol, lo que no ocurre con quienes reciben poco apoyo de su institución o empresa.