Algunos ejemplos de las estrategias que se pueden utilizar para reducir los niveles de estrés laboral son los siguientes.
1. Tomar descansos. Si se siente agotado o exhausto en el trabajo, descansar un poco de sus tareas podría reducir de manera significativa su nivel de tensión psicológica.
2. Informar al supervisor que está estresado. En muchos casos, los directivos pueden ayudar a los subalternos que están experimentando estrés, pero si no saben que hay un problema, no pueden ofrecer su ayuda.
3. Alejarse del trabajo durante el tiempo libre. Trate de que su tiempo libre se convierta en periodos en los que realmente pueda recuperarse de las tensiones de día. Las investigaciones demuestran que quienes logran hacer a un lado su trabajo durante su tiempo libre experimentan mucho menos estrés que aquellos que no logran hacerlo.
Los puestos que imponen demandas múltiples y conflictivas, o que no ofrecen claridad sobre las obligaciones, la autoridad y las responsabilidades del trabajador, aumentan el estrés y la insatisfacción. De manera similar, cuanto menos control tengan las personas sobre el ritmo de su trabajo, mayores serán el estrés y la insatisfacción. Sin embargo, no todas las personas reaccionan de la misma forma ante la autonomía.