Consecuencias del estrés
El estrés se manifiesta de varias maneras, como presión sanguínea elevada, ulceras, irritabilidad, dificultad para tomar decisiones rutinarias, pérdida de apetito, propensión a sufrir accidentes, etcétera. Estos síntomas se agrupan en tres categorías generales: fisiológicos, psicológicos y conductuales.

Síntomas fisiológicos
En un principio, la mayor parte del interés por el estrés se concentró en los síntomas fisiológicos, ya que la mayoría de los investigadores eran especialistas en ciencias médicas y de la salud. Su trabajo llego a la conclusión de que el estrés podía inducir cambios en el metabolismo, aumentar la frecuencia cardiaca y respiratoria, elevar la presión sanguínea, generar dolores de cabeza e inducir ataques cardiacos. Actualmente, las evidencias sugieren con claridad que el estrés puede tener efectos fisiológicos dañinos.
Un estudio relacionó las demandas estresantes de trabajo con una mayor susceptibilidad a las enfermedades respiratorias superiores y un mal funcionamiento del sistema inmunológico, especialmente en los individuos con una baja autoeficacia. Otro estudio realizado con trabajadores de servicios sociales encontró una relación entre altos niveles de agotamiento psicológico en la unidad de trabajo y niveles significativamente elevados de ausentismo por enfermedad. Muchas investigaciones han reportado resultados similares al relacionar el estrés laboral con una variedad de indicadores de problemas de salud.