Diversos estudios han investigado la relación entre el estrés y el desempeño. El patrón más estudiado de esta relación es la U invertida que se presenta en la figura adyacente. La lógica de la U invertida es que los niveles bajos a moderados de estrés estimulan al cuerpo y aumentan su capacidad para reaccionar. Así, los individuos suelen realizar mejor sus tareas, con más intensidad o mayor rapidez. Pero demasiado estrés impone demandas insoportables en un individuo, lo que redunda en un desempeño menos eficiente. A pesar de la popularidad y el atractivo del modelo de la U invertida, no ha recibido mucho apoyo empírico. Por tanto, debemos tener cuidado al suponer que describe de forma precisa la relación entre el estrés y el desempeño.