RESUMEN DEL CAPÍTULO

Como consecuencia de los cambios económicos, tecnológicos y sociales, es prácticamente imposible que una organización sobreviva sin una estrategia o carta de navegación que le permita concretar su Misión (lo que queremos hacer) y formule los objetivos estratégicos que habrán de concretarse a través de sus áreas o funciones institucionales. Esos objetivos solo pueden realizarse a través de programas o proyectos específicos, que serán llevados a cabos por las personas responsables que pueden y deben asociar su trabajo con la Misión propuesta. En este contexto, el compromiso definido como una actitud o disposición funcionaria se hace relevante.

También hemos señalado que son los servidores públicos los que hacen realidad la Misión y los objetivos institucionales a través del desempeño de sus funciones y responsabilidades, por lo cual el trabajo se debe mirar en un sentido más amplio, sintiendo que se está contribuyendo a la entrega de prestaciones oportunas y de calidad a los usuarios del Servicio.