La resiliencia es una característica del comportamiento organizacional y se define como “la capacidad de recuperarse de la adversidad, del conflicto o del fracaso, aunque también de la fama o de resistir una mayor responsabilidad”.
Se trata de una capacidad que implica ser flexible, adaptable al cambio y a la incertidumbre.
La resiliencia es un proceso complejo desarrollado a medida que las personas interactúan con un ambiente de cambio e incertidumbre y se considera como característica deseable en el ambiente laboral y organizacional, se mide mediante diversos instrumentos que incluyen preguntas tales como “me sobrepongo y me recupero rápidamente de una sorpresa”.