Como ya lo dijimos, el compromiso organizacional es una actitud o predisposición anímica del funcionario(a) caracterizada como:
• Un fuerte deseo de seguir siendo miembro de la organización,
• Disposición a realizar esfuerzos significativos en beneficio de los objetivos de la organización y
• Una creencia y firme aceptación de los valores y los Objetivos de la organización.

En otras palabras, ésta es una actitud que refleja lealtad a la organización. Se trata de un proceso continuo a través del cual miembros de la organización expresan su preocupación por la organización, el éxito y bienestar continuo de ésta.

Diversas variables personales, tales como la edad, el cargo específico, el desarrollo de carrera, etc. y otras más organizacionales como el diseño del puesto de trabajo, los valores predominantes, el clima organizacional, la equidad de los procedimientos y el estilo de liderazgo determinan la actitud de compromiso del funcionario.