La mayoría de las personas sabemos que para lograr el éxito, necesitamos definir claramente qué es lo que deseamos conseguir y lo que necesitamos hacer para lograrlo.
Así por ejemplo, muchas familias tienen la esperanza de que sus hijos logren forjarse un futuro mejor a través de la educación; esta expectativa les impone la responsabilidad de cumplir determinados objetivos y realizar ciertas acciones desde los primeros años de escuela de sus hijos.
Esto, también ocurre en la realidad de las INSTITUCIONES y se expresa en un conjunto de declaraciones que se han llamado: Definiciones Estratégicas, entre las que se incluyen la Misión, Valores, Objetivos estratégicos y Planes de Acción, con sus respectivos indicadores de cumplimiento.