En el cuento Alicia en el País de las Maravillas, se puede leer que la pequeña Alicia se desconcierta al atravesar un espejo y caer en una encrucijada, desde donde nacen muchos caminos en direcciones opuestas. Alicia no sabe por dónde ir y se alivia mucho al ver acercarse al conejo blanco.

- ¿Qué camino debo tomar? -, le pregunta ella.
- ¿A dónde vas? -, pregunta a su vez el conejo blanco, mientras da nerviosos vistazos a su reloj.
- No lo sé, responde Alicia.
- Bueno, entonces cualquier camino da lo mismo, dice sabiamente el conejito, alejándose rápidamente.