Así como está demostrado que el pesimismo conduce a la pasividad, al fracaso e incluso al aislamiento social, el optimismo incide favorablemente en la salud física y psicológica y en otras cualidades como perseverancia, logro y motivación, que pueden conducir al éxito laboral, académico, deportivo o político.

El optimismo se encuentra relacionado con la inteligencia emocional que comentaremos más adelante, reconociéndose como una “actitud emocionalmente inteligente”.

El optimismo es una característica diferencial de las personas y es tanto motivado (por alguien o por algo) como motivador.

El optimismo podría ser una fuerza muy positiva en el lugar de trabajo. Tal vez el ejemplo del “vaso medio vacío” o “medio lleno” es una buena metáfora asociada con la vida real de personas con carácter pesimista u optimista.