Estas CINCO áreas de autoconocimiento constituyen el núcleo del concepto personal.

La inteligencia emocional identifica el grado en que las personas están dispuestas a reconocer y a controlar sus propias emociones, así como a reconocer y responder de manera adecuada a las emociones de los demás.

El estilo cognoscitivo identifica procesos individuales de pensamiento, percepciones y métodos para adquirir y almacenar información; determina no sólo el tipo de información que un individuo recibirá, sino la manera en que interpreta y juzga esa información, y la forma como responde a ella.

La orientación hacia el cambio identifica la adaptabilidad de los individuos e incluye el grado en que los individuos son tolerantes ante condiciones ambiguas e inciertas (tolerancia a la ambigüedad), y el grado en el que se sienten inclinados a aceptar la responsabilidad personal por sus acciones en condiciones cambiantes(Locus de Control).

• Finalmente, la autoevaluación básica y esencial identifica la orientación general de la personalidad que guía el comportamiento, y abarca niveles de autoestima, autoeficacia, estabilidad emocional y autocontrol, los cuales tienen efectos importantes sobre la felicidad de las personas y sobre su eficacia como directivos.

Veamos en detalle estas cinco dimensiones y utilicemos formas de medirnos en relación a su presencia o dominio en nosotros mismos.