La segunda área del autoconocimiento es el ESTILO COGNOSCTIVIVO, que se refiere a la inclinación que cada uno de nosotros tiene de percibir, interpretar y responder la información de una manera determinada.

Pero antes, es importante señalar que los estilos cognoscitivos no son lo mismo que los tipos de personalidad. No son atributos inherentes, sino más bien inclinaciones hacia la información y el aprendizaje, que hemos desarrollado con el tiempo. Por consiguiente, los estilos cognoscitivos son susceptibles de alteración y modificación por medio de la práctica y el desarrollo consciente (Vanee et al., 2007). Nadie está predestinado a pensar de cierta manera.

El estilo cognoscitivo se basa en dos dimensiones fundamentales: 1. la forma en la que uno reúne información, y 2. la forma en la que uno evalúa y actúa en relación con la información. Existe una gran cantidad de instrumentos para medir las distintas dimensiones de los estilos cognoscitivos, pero aquí nos concentramos en las dimensiones que han surgido en las investigaciones más recientes del estilo cognoscitivo y que tienen la virtud de combinarlas con la inteligencia emocional (afectividad).