Tolerancia a la ambigüedad
La primera dimensión importante de la Orientación al Cambio es la tolerancia a la ambigüedad, la cual se refiere al grado en el que los individuos se sienten amenazados por situaciones ambiguas o tienen problemas para afrontarlas, ya sea porque ocurren cambios rápidamente o en forma imprevista, o porque la información es inadecuada, poco clara o compleja. Algunos ejemplos son los entornos ricos en estímulos y sobrecargados de información (como las torres de control de tráfico aéreo). Sin importar su estilo cognoscitivo, la gente tiene actitudes diferentes para desenvolverse en tales circunstancias.
Los individuos que tienen una alta tolerancia a la ambigüedad también tienden a ser más complejos a nivel cognoscitivo; tienden a prestar atención a más información, a interpretar más señales y a poseer más categorías con sentido que los individuos menos complejos.