Cada individuo posee una personalidad distintiva. Este concepto de la personalidad se refiere a la combinación relativamente permanente de rasgos que hacen a un individuo único, y que al mismo tiempo producen coherencia en sus pensamientos y comportamientos. Todos estamos conscientes de las diferencias en las personalidades de la gente que nos rodea. Esas diferencias se manifiestan en ciertos tipos de comportamientos, actitudes, reacciones emocionales y patrones de pensamiento.

Nos referimos a estos patrones singulares como la personalidad. Por lo general, la personalidad se refiere a un "rasgo" de los individuos, en tanto que es relativamente permanente y estable, aun cuando podría modificarse y desarrollarse por medio de un esfuerzo consciente. Existe un gran desacuerdo respecto a qué tanto la personalidad se aprende o está determinada por aspectos biológicos o genéticos. Lo que nos hace únicos podría explicarse evidentemente.

La autoevaluación básica y esencial es un constructo elaborado recientemente, que capta los aspectos esenciales de la personalidad. Se han realizado más de 50,000 estudios sobre las denominadas "cinco grandes" dimensiones de la personalidad (neurotismo, extroversión, escrupulosidad, amabilidad y apertura), aunque se descubrió un factor subyacente que explica los efectos de estas dimensiones de la personalidad, el cual se conoce como autoevaluación básica y esencial (Judge et al., 2003); también incluimos un instrumento para evaluar este aspecto. Al analizar sus puntuaciones, no sólo conocerá diferentes dimensiones de su personalidad, sino que también sabrá cómo se relacionan con otros comportamientos importantes, como la motivación, la solución de problemas, la creatividad, la satisfacción en la vida y el desempeño laboral.