He aquí una serie de situaciones en las que podemos identificar claramente actos directivos propios del liderazgo:
- Asignar tareas a las personas adecuadas
- Dar instrucciones
- Asegurarse de haber sido comprendido
- Dar razones y explicaciones
- Apoyar las decisiones superiores
- Estimular las ideas de mejoramiento
- Dar el ejemplo
- Ayudar a los subordinados con su trabajo
- Calificar el desempeño de los subordinados
- Mantener buenas relaciones
- Preocuparse por el bienestar del personal
- Desarrollar equipos de trabajo
Si observamos todos estos actos directivos podemos concluir que se trata esencialmente de un proceso por el que se intenta influir el comportamiento de personas para lograr los objetivos de la organización.