La teoría propone que desde que empieza la interacción del líder con un subordinado especifico, el primero clasifica al segundo, implícitamente, como miembro “externo” o “interno” y que esta relación se mantiene relativamente estable en el tiempo.

No se conoce con exactitud como decide el líder, quien clasifica dentro de una u otra de estas dos categorías, pero hay evidencias de que los lideres tienden a escoger a los miembros del grupo interno, porque tienen características personales (por ejemplo, edad, sexo, personalidad) compatibles con las suyas o porque son más competentes que los miembros del grupo externo. La teoría prevé que los subordinados del grupo interno obtienen mejores calificaciones en rendimiento, menores índices de rotación y mayores grados de satisfacción con su superior.

En términos generales, las investigaciones realizadas sustentan la teoría. En concreto, la teoría y las investigaciones al respecto proporcionan bastantes pruebas de que los lideres si establecen diferencias entre los subordinados, que estas no son nada fortuitas y que el hecho de pertenecer al grupo interno o externo guarda relación con el rendimiento y la satisfacción de los empleados.