House supone que los líderes son flexibles. La teoría de la trayectoria meta implica que un mismo líder, dependiendo de la situación, puede adoptar cualquiera de estas conductas.
La teoría trayectoria-meta propone dos tipos de variables de situaciones o contingencias que moderan la relación entre la conducta y el resultado del liderazgo:
Los factores del ambiente determinan el tipo de conducta complementaria que debe observar el líder para que los subordinados alcancen un máximo de resultados, mientras que las características personales de los subordinados determinan la forma en que se interpretara el ambiente y la conducta del líder. Por consiguiente, la teoría propone que la conducta del líder no será efectiva si redunda en contra de las fuentes de la estructura del ambiente o si es incongruente con las características de los subordinados.