No hay que olvidar que los cambios en la planificación estratégica afectan a toda la organización. Son, casi siempre, sinónimos de cambio e innovación. A fin de cuentas, todo plan es un proyecto de cambio e innovación hacia el futuro. Puesto que el pasado ya se fue y el presente es fugaz y efímero, la planificación se ocupa del futuro. ¿Pero cómo conocer el futuro? ¿Cómo tomar decisiones hoy para que el mañana sea mejor que hoy? Eso exige conocimiento profundo de i la situación actual y de sus manifestaciones, capacidad de I análisis, razonamiento lógico, fuerte intuición y sensibilidad para hallar las oportunidades que no se ven abiertamente. También, es necesario salir de la zona de confort y tener el valor para asumir riesgos y responsabilidades. Estas características indican que además de liderazgo, la elaboración del: plan estratégico y su aplicación dependerán de la manifestación de un espíritu emprendedor.