Cada criterio tiene ventajas y desventajas. Centrarse en el utilitarismo fomenta la eficacia y productividad, pero quizá provoque que se ignoren los derechos de ciertos individuos, sobre todo de aquellos con una representación minoritaria. El uso de los derechos protege los individuos de recibir daño y es consistente con la libertad y la privacidad, pero puede crear un ambiente de trabajo inflexible que obstaculice la productividad y la eficiencia. Centrarse en la justicia protege los intereses de los menos poderosos y con poca representación, pero estimula un sentimiento de privilegios que podría reducir la disposición a correr riesgos, la innovación y la productividad.