Otro ejemplo de percepción selectiva se da en el análisis financiero En la bolsa de valores, por lo general, los analistas califican las acciones de una compañía con tres recomendaciones: comprar, vender o esperar. Sin embargo cuando los precios están a la baja, a menudo los analistas se concentran solo en el pasado y dicen que la acción es una bagatela en relación con su precio anterior, y no en el futuro (ya que es probable que continúe la tendencia a la baja). Y lo presentaban de esta forma: "Cada vez que el precio cae, hay una nueva oportunidad de comprar la acción aún más barata". Desde luego, mucho de eso es verdad, pero demuestra los riesgos de la percepción selectiva: al concentrarse únicamente en el precio anterior, los analistas utilizan un punto de referencia falso y no se dan cuenta – o lo ocultan- de que la caída podría ser aún mayor.