Debido a que la mente humana no es capaz de formular y resolver problemas complejos con total racionalidad, los individuos operan dentro de los límites de una racionalidad acotada; construyen modelos sencillos que extraen las características esenciales de los problemas, sin llegar a incluir toda su complejidad.
¿Cómo funciona la racionalidad acotada? Una vez identificado un problema, comienza la búsqueda de criterios y alternativas, que son más fáciles de detectar, las que por lo general representan criterios familiares y soluciones ya probadas como buenas. Luego se empiezan a revisar hasta identificar una que sea "suficientemente buena": aquella que tenga un nivel aceptable de desempeño. Eso termina la búsqueda. Por lo tanto, la solución final representa una elección satisfactoria —la primera aceptable que se encuentra—, en vez de la óptima.