1º) SESGO POR EXCESO DE CONFIANZA

En la elaboración de juicios y toma de decisiones, ningún problema tiene más potencial de ser catastrófico que el exceso de confianza. Cuando se nos plantean preguntas sobre hechos y se nos pide estimar la probabilidad de que nuestras respuestas sean correctas, tendemos a ser demasiado optimistas. Cuando las personas afirman tener una confianza de 90 por ciento del rango de valores que puede adoptar cierto número, aciertan únicamente en alrededor de 50 por ciento de las veces. Y cuando los expertos dicen estar 100 por ciento seguros dé un resultado, tienden a estar en lo correcto entre 70 y 85 por ciento de las veces.

Otro ejemplo: en una encuesta con muestreo aleatorio, 90 por ciento de los estadounidenses dijo que esperaba ir al cielo. Pero en otra, tan solo 86 por ciento pensaba que la Madre Teresa había ido para allá. ¡Esto habla de un sesgo por exceso de confianza!