También Maslow separó los “factores de motivación”, reconociendo cinco niveles de necesidades humanas, partiendo con las necesidades básicas (supervivencia, seguridad), necesidades de carácter social (pertenencia, afecto, familia) y luego necesidades de autoestima y auto realización.
Sin embargo en ninguno de estos enfoques se logró demostrar que satisfaciendo las necesidades básicas en el caso de Maslow, o proporcionando un puesto de trabajo que proporcionaba seguridad y buena remuneración en el caso de Herzberg, se lograban trabajadores motivados.
El enfoque más efectivo de motivación laboral parece estar basado más en ciertas capacidades inherentes y ya desarrolladas en el trabajador más un reconocimiento y reforzamiento de las mismas por parte del directivo.