“Inteligencia Emocional es la capacidad que tiene un individuo de tomar conciencia de sus propias emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones, acentuar la capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social que lo lleve a abrir las posibilidades de desarrollo personal” - Daniel Goleman.

Uno de los dogmas de la cultura occidental ha sido el concepto de inteligencia, entendida ésta como el coeficiente intelectual (CI), o sea, como aquello que miden los tests de inteligencia.

Pero, en verdad, lo único que medían los tests eran las capacidades (lingüísticas, matemáticas...) propias del rendimiento académico.

En contraposición a este concepto de inteligencia hoy en día se encuentra ampliamente extendido el concepto de inteligencia emocional que comprende aptitudes como las habilidades sociales. Según este enfoque, el coeficiente de inteligencia no es el único que mide el éxito profesional, social o sentimental sino otros factores como la conciencia de si mismo, el control emocional, la automotivación , la empatía y la habilidad para las relaciones interpersonales (Liderazgo).