• Paradoja del tiempo: Nadie tiene lo suficiente, sin embargo, cada uno tiene todo el que hay.
  • Paradoja del teléfono: Por exigir hablar sólo con el jefe en lugar de su secretaria, atrasa recibir la información deseada.
  • Paradoja de la puerta abierta: La política de la “puerta abierta” implica ser accesible, no abierta físicamente.
  • Paradoja de la tiranía de lo urgente: Atendiendo lo urgente al instante lo importante a largo plazo queda para convertirse en crisis posteriormente.
  • Paradoja de reuniones: Por esperar a los atrasados, y castigando a los puntuales, se asegura que todos llegarán tarde la próxima vez.