Este modelo de gestión está asociado a un esfuerzo que vienen realizando las empresas privadas que tratan de proyectar una imagen en la que destacan que sus actuaciones sociales, económicas y ambientales tienen la misma relevancia que el suministro de bienes y servicios para lograr utilidades.

 

Pero el Servicio Publico puede decirse que tiene incorporado a su funcionamiento un comportamiento socialmente responsable a través del cumplimiento de su misión, el fortalecimiento de su relación con los usuarios y partes interesadas (stakeholders), el establecimiento de procesos de rendición de cuentas hacia la sociedad, y en general, una preocupación por los impactos generados a raíz de su propio quehacer