La etiqueta y el protocolo tienden a ser confundidos como sinónimos debido a que tienen un elemento en común: las normas de comportamiento establecidas para hacer más agradable la vida social. Sin embargo, como señal Miguel Antonio Carreño, lo que llamamos etiqueta se refiere al campo de lo social, mientras que protocolo alude al terreno de la política y la diplomacia, es decir a los actos públicos de Estado. Así:

La ETIQUETA REGULA LA CONDUCTA PERSONAL DE LOS INDIVIDUOS, es decir, todas aquellas cosas que nadie puede hacer por otro, como por ejemplo masticar los alimentos con la boca cerrada.

La ETIQUETA NO SIEMPRE COMPRENDE LAS REGLAS PROTOCOLARIAS. En cambio, todo acto protocolario incluye la etiqueta en el comportamiento individual de las personas.

La FUENTE GENERADORA DE LAS NORMAS DE ETIQUETA LA CONSTITUYEN LOS SENTIMIENTOS, TRADICIONES Y COSTUMBRES DE LOS PUEBLOS, que se especifican en tratados y manuales, mientras que el protocolo deriva de la normativa institucional de cada Estado u organismo