Destruir una buena imagen es más fácil que construirla. Todos esperan ser bien atendidos en los Servicios Públicos, a los cuales concurren por ayuda.
Son acciones altamente negativas y que crean una mala Imagen Pública:
* Tratar con indolencia y desinterés al público-usuario, que nos demuestra su confianza al concurrir al Servicio.
* Tramitar indebidamente a las personas, usuarios o beneficiarios “pingoneándolos” entre oficinas, o de un funcionario a otro.
* Demostrar impaciencia o mal genio al usuario. A veces, con actitudes o respuestas impacientes, y descortesía en el trato.
* Hacerse esperar antes de atender al público, sólo para demostrar que tiene “poder” para ocupar el tiempo de los demás.