Para conducir y operar una organización en forma exitosa se requiere que ésta se dirija y controle en forma sistemática y transparente. Este éxito se puede lograr implementando y manteniendo un sistema de gestión diseñado para mejorar continuamente su desempeño mediante la consideración de todas las partes interesadas, entre las que están por cierto los clientes o usuarios del producto/servicio, proveedores, accionistas, los propios trabajadores que la forman y desde luego la sociedad en que se inserta Se han identificado ocho principios de gestión de calidad que pueden ser utilizados por la alta dirección con el fin de conducir a la organización hacia un mejoramiento del desempeño: